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El Pino, la casa de comida de siempre

La comida más simple, la más común, la que se encuentra en muchos de los bares y restaurantes de Canarias, la que todo el mundo conoce y la que se suele comer en casa. Cierto que ir a almorzar o cenar pagando es una cuestión que impulsa, casi siempre, a buscar platos algo distintos a los que se cuecen en la cocina de cada hogar, pero hay ocasiones en las que lo esencial es degustar lo que le gusta a cada cual. Y punto.

En el bar-restaurante El Pino lo que hay es lo común: sopa, bistec (de cerdo y de ternera), chuleta (de cerdo y de ternera, pollo asado, papas (fritas y arrugadas), ensalada, queso, menudillo de pollo, carne de cabra, garbanzas y chocos o potas en salsa. La carta está en la pizarra que cuelga de la pared, escrita con tiza. De postre, alguna tarta industrial y el quesillo y los muses caseros. El vino es de cosecha propia, como casi todos los ingredientes de su cocina (salvo los del mar, claro). El análisis es simple: estamos ante una casa de comida de las de siempre. Y esta es, además, de siempre.

Potas en salsa con papas arrugadas de acompañamiento. Es un plato suculento, fácil de elaborar, barato (si hay algo así), perfecto para empezar una comida en la que la mano de la cocinera logra una preparación muy equilibrada en sal, picante, hierbas y tiempo de cocción, porque el cefalópodo se rompía sin esfuerzo. La experiencia en el fuego es un plus que el comensal valora.

Parrillada o combinado a la brasa. Una morcilla, salchichas y chistorras. ¡Más simple, imposible! Pues hacerlo bien tiene mérito. La tripa no tiene que ser un obstáculo para saborear una morcilla en la que las especias, la cebolla, la miga, la grasa de cerdo y todos sus elementos formen un todo casi dulce. El fuego con buena leña es fundamental para ello. En El Pino está perfecto. Las salchichas y las chistorras desaparecen del plato con rapidez: mantener este producto en su “jugo” requiere un manejo acertado del tiempo de reloj y del calor de las brasas.

Pollo troceado, con la piel dorada y casi quemada y la carne en su jugo; la pechuga al punto exacto. Solo un pero: algo frío.

El bar-restaurante El Pino es un lugar al que volver y volver, porque es la cocina de siempre, la carta de siempre, los sabores de siempre, el olor a comida de siempre, el entorno de siempre (mantel de papel, cubertería del año catapún, vasos de toda la vida…), porciones como las que están ancladas en los recuerdos, una atención en sala muy cercana y una relación calidad/precio inigualable.

El Pino es un establecimiento familiar, una casa de comida como las de siempre.

La ficha

Bar-Restaurante El Pino

  • Carril Alto, 34 – Barranco Las Lajas
  • Tacoronte
  • Santa Cruz de Tenerife
  • Tel.: 922 567 463
  • Horarios: de miércoles a lunes de 12:00 a 23:00 horas – Martes cerrado.

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