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Papas con costilla y piña, culpables de que estas sean las islas afortunadas

Papas con costilla y piña, culpables de que estas sean las islas afortunadas

Hay recetas que evocan una infinidad de recuerdos, según en la isla en la que estés tiene un rollito simbólico distinto, lo que no da lugar a dudas es que se trata de una elaboración de esas que provoca orgasmos, una de esas que no hay canario ni visitante que se resista a ellas, no es otra que Las papas con costilla y piña.

A los que no son canarios, tengan en cuenta que en esta tierra llamamos piña o millo al maíz.

Igual esta receta puede que se relacione más con Tenerife, pero se elabora en todas las islas, es más, como ya saben yo soy palmero, isla en la que nací, y desde niño recuerdo este plato, en asaderos o en reuniones familiares. Si vienen por Canarias es algo que encontrarán indiferentemente tanto en restaurantes como en guachinches, al igual que en cualquier casa.

Como siempre les digo cada cual tiene su receta, ya no solo en las islas, si no cada uno en su casa, lo normal es que les diga que los ingredientes son costillas de cerdo previamente desaladas, piñas de millo (maíz) troceadas y papas, ya que son los ingredientes, pero ya saben que a mi me va otro rollito de cocina y me gusta diferenciar las cosas, siempre y cuando tengan el sabor característico y sin saltarme la esencia tradicional, por lo tanto vamos allá.

Ingredientes

– 2 kg de costillas saladas

– 4 ó 5 piñas de millo

– 2 kg o un poco más de papas

– 1 cabeza de ajos.

– 1 cebolla.

– 1 pimiento verde 

– 1 tomate.

– 1 ramillete de cilantro.

– Unos granos de pimienta negra.

Para acompañar esta delicia: mojo verde de cilantro.

Lo primero desalar bien las costillas, yo suelo hacerlo el día antes y con dos cambios de agua. Trocear las piñas y pelar las papas, hasta aquí fácil, ¿no?

En una olla, ¡vaya! como casi toda la cocina guapa y divertida, ponemos agua y en ella para que vayan cociéndose incorporamos las piñas, la cabeza de ajos el tomate, los granos de pimienta, el pimiento verde, la cebolla y el cilantro, si les mola pueden poner una hoja de laurel, yo no lo hago, pero ya saben, si en algunas recetas sale será por algo. Al hervor, dando un poco de ventaja al millo, añadimos las costillas, lo normal es añadir las papas y formar aquí una especie de “guiso”, yo prefiero sacar las piñas y las costillas y luego guisar las papas en el caldo formado. Cuando nuestras papas estén las retiramos, ponemos todo en una fuente y listo, a tocar la armónica con las costillas. Si esto lo elaboramos en invierno, podemos utilizar el caldo para “escaldar” gofio. No olviden acompañar todo esto con un buen mojo de cilantro.

Señores me repito hasta la saciedad, pero la mayor prueba de humildad de Jesucristo fue nacer en Jerusalen pudiendo hacerlo en Canarias, porque realmente aquí hay una gran variedad y sobre todo calidad.

 

Sobre el autor

Alex Marante

cocinero y bloguero

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