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El Guachinche del Jamón de Fran Alonso es un lugar para disfrutar, sencillamente

El Guachinche del Jamón se ajusta a lo que el cliente debe esperar del equipo de Fran Alonso: un local que invita a disfrutar con una decoración en las antípodas del espacio de comida casera tradicional cuya actividad está vinculada al vino de la última vendimia, una cocina en la que el jamón es la esencia y en la que los platos, servidos por un equipo de trabajo que rezuma profesionalidad, ganan con cada bocado.

Salmorejo cordobés. La crema, de sabor suavísimo, está acompañada por una porción de tomate que sirve de soporte a la cebolla, a la albahaca, a las virutas de jamón y a las gambas. Esta variación del plato sorprende muy gratamente. El punto de acidez propio de esta preparación realza el sabor del crustáceo. ¡Genial!

Tataki de atún marinado con soja, mostaza, sal, pimienta y vino blanco; servido con guarnición de tomate, puerro, cilantro, lima, sésamo, guacamole y unas gotas de picante. Sin ser especialista en comida oriental, esta preparación no tiene nada que envidiar a considerados estrellas en la materia. Un bocado basta para disfrutar de una sinfonía de sabores. Por escribirlo de alguna forma: ¡Espectacular!

Solomillo de cerdo en salsa de almogrote. Escalopinada e impregnada de la pasta untable (nos negamos a reducirlo a paté) gomera, en la que el queso marca por la suavidad que otorga al producto, lleva al comensal a conocer que hay otra forma de resaltar la carne de cochino. El almogrote no solo no esconde el solomillo, sino que, con la cama de papas que lo acompaña, lo sitúa en otro estatus de la carta. Es de esos platos sencillos pero sorprendentes. ¡A probarlo!

De postre, todos caseros, quesillo y tarta de tres chocolates. Para los que somos golosos, un festín.

Pero es el nombre del pontevedrés Fran Alonso el que prestigia este rincón de Los Baldíos: récord Guinness desde 2010 por su maratón de 25 horas cortando jamón (empleó 18), desde 2012 como cortador de la lasca más larga de jamón (30,11 metros) y, desde noviembre de 2015, como integrante de la mayor concentración de cortadores de jamón, celebrada en la malagueña Sierra de Yeguas.

La carta está orientada al jamón (del que el local cuenta con cuatro denominaciones de origen), presente en muchos de los platos. Los productos de temporada marcan la oferta gastronómica en la que las sugerencias adquieren una importancia mayor. El caso es que Fran Alonso y su equipo se zambullen en su apuesta por ofrecer una cocina fresca y divertida, añadiendo tres ensaladas, proponiendo catas de jamón… Y las ideas siguen.

Hasta el punto que el restaurante El Guachinche del Jamón de Fran Alonso tiene un aspecto social inusual y que es preciso valorar. Las cartas y las tarjetas de este establecimiento son elaboradas por los miembros del taller de encuadernación de la Asociación Down de Tenerife. ¡Sobresaliente! Además, las propinas que recibe el personal son donadas a una ONG cada medio año, aproximadamente.

Producto de gran calidad, platos muy elaborados y muy logrados, atención impecable y la relación calidad/precio por debajo de recintos de su nivel. ¡Ah! ¿Y del jamón, qué? Superadas las expectativas. Corte fino, homogéneo en color y superficie, aroma intenso, un sabor que perdura en el paladar y plato bien surtido.

El restaurante El Guachinche del Jamón de Fran Alonso no es un sitio cualquiera. Sencillamente, un lugar para disfrutar.

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