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Brazomar: buena cocina y un guiso tradicional por día

La experiencia comenzó hace algo más de un año. El lugar invita a la charla sosegada, a disfrutar de bocados con parsimonia y a olvidarse del paso del tiempo. Como acicate, el comensal tiene asegurada una comida de calidad, hecha por profesionales y con un atendimiento perfecto. Brazomar gastrobar tiene una cocina en la que el mar puede con la tierra en cantidad. La calidad está en ambos extremos.

Una ensaladilla sencilla servida con el frío un poco elevado. Un par de minutos a temperatura ambiente y el paladar descubre una elaboración simple en lo que es un sabroso entrante de la casa, que da paso a un queso manchego que no defrauda porque se constata ese punto graso y el toque de dureza en medio del sabor cremoso de su textura carnosa. Está muy bien. Metidos en los entrantes, las croquetas de pescado y de ibérico porque nos gustan y porque, además, es un elemento que permite medir al cocinero. Ya saben que encontrar una buena croqueta fuera de casa no es nada fácil. Las de pescado pueden mejorar con un poco menos de bechamel y más del producto, las de jamón es imposible que mejoren. El ibérico manda y su calidad no se puede cuestionar. Llegado a este punto, camarón canario XL, una sugerencia acertada. Fresco, carnoso, saladito…

Las raciones están bien surtidas, como la de merluza a la andaluza, un plato dorado al que basta la sal y el ajo con un rebozado ligero para satisfacer al paladar. O como el solomillo vacuno, sin duda alguna, lo mejor de la comanda. Se oferta sin salsas y no cuentan con ellas, ni falta que les hace. Esta carne está preparada para comerla así, con una guarnición de papas fritas de las de verdad, de esas que se pelan, cortan y van al sartén. Si le ponen una pizca de mojo rojo, tampoco está mal, pero nuestra recomendación es tal y como lo ofertan en Brazomar.

De postre, torrija sobre crema inglesa con helado de vainilla y sorbete de limón. Sin comentario. ¡A probarlo!

Brazomar va un poco más allá al incluir en sus propuestas un guiso tradicional cada día de la semana: pochas con almejas de El Grove (Pontevedra), los martes; cocido madrileño, servido en tres vuelcos, los miércoles; costillas con papas y pina, al estilo tinerfeño, los jueves; marmitako de atún, según receta marinera, los viernes; judiones de La Granja con sabor a Segovia, los sábados; arroz a la marinera los domingos, para concluir (lunes, cerrado).

Esta propuesta se incorpora a su tradicional carta con entrantes tan singulares como bombitas de papas con chorizo de León, empanadillas de carrillera ibérica, morcilla de Burgos con pimientillos verdes, anchoas del Cantábrico, virutas de foie de pato con mermelada, surtido de ibéricos y queso, lomo ibérico de Guijuelo… Platos vegetales se ofertan berenjenas crujientes con miel de palma, setas salteadas, espárragos ecológicos de Navarra, corazones de alcachofas salteadas con jamón y ensaladas de tomate y aguacate y de noruego y queso cabra. Dos arroces: meloso con almejas y langostinos y un risotto de rabo de toro. En carnes, al solomillo se le suma secreto ibérico a la parrilla y lagartillo ibérico con papitas negras; para pescados y mariscos, tataki de atún, rabas de calamar, chipirones, bacalao, merluza, gambas, almejas y salteado de almejas, gambas y gulas.

Brazomar gastrobar es un rincón en Santa Cruz de Tenerife centrado en ofrecer comida de calidad, con una elaboración profesional, una relación calidad/precio a mejorar y con la garantía de una cocina de sabores, hecha para que el comensal tenga lo que busca y paga.

La ficha:

Brazomar Gastrobar

  • Calle Polier, 21
  • Santa Cruz de Tenerife
  • Tel.: 922 065 110

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